Tamizaje nutricional en las primeras 24 horas: la decisión clínica

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calendar_today 10 marzo, 2026
Tamizaje nutricional en las primeras 24 horas: la decisión clínica
Publicado el 10 marzo, 2026 Por Marcos Fonruge

Tamizaje nutricional en las primeras 24 horas: la decisión clínica que muchos hospitales siguen postergando

En la práctica hospitalaria moderna, hay decisiones que marcan el curso clínico de un paciente desde el primer día.

El tamizaje nutricional es una de ellas y, sin embargo, sigue siendo una de las más subestimadas.

El dato incómodo:

Según la European Society for Clinical Nutrition and Metabolism (ESPEN) y múltiples estudios multicéntricos internacionales, entre el 30 % y el 50 % de los pacientes hospitalizados presentan riesgo de desnutrición al momento del ingreso.

Más preocupante aún es que diversos reportes europeos y latinoamericanos muestran que una proporción significativa de pacientes no recibe tamizaje nutricional dentro de las primeras 24 horas, pese a que las guías lo recomiendan como estándar de atención.

El problema no es la falta de diagnóstico. Es la ausencia de búsqueda sistemática porque el tamizaje no debería ser un trámite sino una decisión clínica temprana.

Las guías internacionales —incluyendo ESPEN y ASPEN— establecen que el tamizaje nutricional debe realizarse al ingreso hospitalario mediante herramientas validadas (como NRS-2002, MUST o MNA) como intervención preventiva.

Porque cuando el tamizaje se retrasa:
• Aumenta la incidencia de infecciones asociadas a la atención sanitaria.
• Se prolonga la estancia hospitalaria.
• Se incrementan las complicaciones postoperatorias.
• Se elevan los costos institucionales.

Un metaanálisis publicado en Clinical Nutrition muestra que los pacientes en riesgo nutricional tienen estancias hospitalarias significativamente más largas y mayor mortalidad comparados con pacientes bien nutridos.

La evidencia es clara: la desnutrición hospitalaria no es una consecuencia inevitable de la enfermedad, es un factor modificable.

El momento crítico: las primeras 24 horas

El soporte nutricional no comienza cuando aparece la pérdida ponderal evidente, comienza cuando el riesgo metabólico se identifica a tiempo.

Durante las primeras 24 horas:
• Se define el plan terapéutico.
• Se ajusta el manejo farmacológico.
• Se programan intervenciones quirúrgicas.
• Se estiman riesgos y pronóstico.

¿Y la evaluación nutricional?

Con frecuencia queda fuera de esa ecuación inicial y esto genera una paradoja: el estado nutricional influye directamente en la respuesta inmunológica, la cicatrización, la masa muscular y la recuperación funcional… pero no siempre se integra como variable estratégica desde el ingreso.

Impacto clínico y económico

La desnutrición hospitalaria no solo afecta resultados clínicos, también impacta en la sostenibilidad del sistema.

Estudios europeos estiman que el costo asociado a la desnutrición relacionada con la enfermedad asciende a miles de millones de euros anuales debido a:

Reingresos hospitalarios.
• Mayor necesidad de cuidados intensivos.
• Complicaciones quirúrgicas.
• Mayor consumo de recursos.

Desde una perspectiva de gestión sanitaria, el tamizaje nutricional temprano no es un gasto. Es una estrategia de eficiencia.

Invertir en detección precoz reduce complicaciones y optimiza recursos.

¿Por qué sigue sin implementarse de forma sistemática?

La respuesta suele ser estructural, no clínica.

• Falta de protocolos institucionales obligatorios.
• Ausencia de capacitación uniforme.
• Sobrecarga asistencial.
• Percepción errónea de que la nutrición es secundaria.

Pero la nutrición clínica no puede depender de la intuición individual ni de la buena voluntad de un profesional motivado.

Requiere:
• Marco institucional claro.
• Criterios compartidos entre disciplinas.
• Herramientas validadas.
• Documentación formal en el expediente clínico.
• Auditoría y seguimiento de indicadores.

Cuando el tamizaje forma parte del flujo de ingreso hospitalario, deja de ser opcional y se convierte en estándar de calidad.

De requisito operativo a pilar terapéutico

El verdadero cambio ocurre cuando el tamizaje no se hace “porque lo exige la acreditación”, sino porque el equipo entiende su impacto en resultados clínicos.

Integrarlo al plan terapéutico implica:
• Que el resultado del tamizaje modifique decisiones.
• Que el riesgo nutricional active interconsulta temprana.
• Que se diseñen planes individualizados.
• Que exista seguimiento durante la estancia.

La desnutrición no es solo pérdida de peso.

Es pérdida de reserva funcional, de capacidad inmunológica y de pronóstico favorable y eso se puede intervenir.

Una pregunta necesaria, en tu institución:

¿El tamizaje nutricional se integra realmente al plan terapéutico desde el ingreso, o sigue siendo un requisito operativo que se completa después?

La diferencia entre ambos escenarios no es administrativa.
Es clínica. Y, muchas veces, determina el desenlace.